El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de la ONU, ha publicado un informe sobre el calentamiento global, y su mensaje es claro: debemos actuar ahora para evitar lo peor de la catástrofe climática. Encuentra el resumen del informe aquí.

El planeta se está calentando cada vez más rápido y los resultados son mucho más extremos de lo que se esperaba.
Superar el umbral de 1.5 °C podría causar una fuerte reducción en el rendimiento de los cultivos, la vida marina y la supervivencia de las especies. Las temperaturas elevadas del océano podrían provocar la pérdida casi total de los arrecifes de coral y el calor extremo podría afectar a casi el 40% de la población mundial, a través de un aumento en la incidencia de sequías.

Para evitar estos eventos catastróficos, se necesitan acciones inmediatas y coordinadas para reducir las emisiones de carbono a cero en las próximas décadas. Esto requerirá mucho más que cumplir los objetivos establecidos en el Acuerdo de París, se necesitará de objetivos y acciones concretas en todos los sectores, en todos los niveles, desde los gobiernos y empresas hasta las comunidades locales e individuos.

La buena noticia es que las soluciones son tecnológicamente viables, el Director Ejecutivo del MCMC, Tomás Insua, dice que, “Ya sabemos cómo abordar el cambio climático: es más fácil, más barato y un imperativo moral mantener los combustibles fósiles bajo tierra ahora que limpiar nuestra atmósfera más tarde. Nuestros hermanos y hermanas más vulnerables necesitan soluciones inmediatas, cada momento que dejamos pasar es una tragedia para ellos y para las generaciones futuras. Nuestra fe nos enseña que debemos cuidar la creación y a todos quienes la comparten, por lo cual instamos a nuestros líderes a ver este informe como un llamado de atención, el futuro está llamando y quiere que se actúe ahora para mantener el aumento de la temperatura mundial dentro de los 1.5 °C.”

Como católicos, encontramos esperanza en los demás y en Dios, como dijo el Papa Francisco, “La humanidad aún posee la capacidad de colaborar para construir nuestra casa común.” (Laudato Si’, 13) Continuemos rezando y tomando acciones audaces y valientes para proteger nuestra casa común y a todos los que la compartimos, este llamado a todos nosotros es urgente, y el momento de responderlo es ahora.

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